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Índice completo del Capítulo Dos

APOCALIPSIS

Análisis de las profecías y visiones

Capítulo Dos de este Análisis

Siete grandes profecías sobre el fin del universo y del tiempo

Análisis de cada evento o manifestación en particular

La tierra es segada dos veces por ángeles con hoces, evento que representa el pintor Duncan Long, valiéndose de imágenes, figuras y colores del mundo material.

El pintor Duncan Long, valiéndose de imágenes, figuras y colores del mundo material, nos ofrece la visualización suya de la visión de la tierra segada. Apocalipsis 14:14-20.
Derechos reservados.
 www.duncanlong.com 

Parte 4

PDF de este estudio

Últimos eventos a transcurrirse en el universo material

-La súbita transformación de los cristianos perseguidos

"Un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás…”

“Un enorme granizo”      -Relámpagos         –Truenos      -“Y hubo… voces.”

-Los enemigos de Dios se llenan de espanto y terror, desbandándose en huída desesperada. Algunos blasfeman. Otros dan gloria a Dios. ¡Todos son muertos físicamente por la espada que sale de la boca de aquel que monta el caballo blanco!

-La segunda “hoz” es empleada para vendimiar a los últimos pecadores vivos en la tierra.

-"El cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar." 

Vendimiados 'los racimos de la tierra' por el ángel que arroja su hoz en la tierra, las uvas, es decir, los pecadores impenitentes, son echados en el gran lagar de la ira de Dios, según la visión de Apocalipsis 14.

Haciendo uso de imágenes, figuras, objetos y colores del mundo material, David Miles desarrolló esta representación de vendimiados “los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras. Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios” (Apocalipsis 14:17-20). Los “racimos” de “uvas… maduras” simbolizan a los últimos pecadores impenitentes vivos en la tierra al aproximarse el fin terminante del universo material. En la pintura, el “ser” al fondo, en las nubes, frente al “altar”, representaría, suponemos, “al Hijo de Hombre”. Siguiendo la secuencia de Apocalipsis 14:14-20, este ya había segado a “la mies de la tierra” que “está madura”, o sea, a los cristianos fieles vivos en el planeta Tierra en la hora de la Segunda Venida de Cristo, evento que sucede antes de vendimiados los pecadores rebeldes.

(Se sigue el formato y la secuencia de la anterior “Parte 3”.)

II.  El segundo evento trascendental que apunta hacia el fin del universo y del tiempola súbita transformación de los últimos cristianos fieles vivos en la tierra.

A.  Esta transformación es enseñada explícitamente en 1 Corintios 15:51-52. “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.”

B.  También en 1 Tesalonicenses 5:16-17. “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.” Este “arrebatamiento” es sinónimo de la cláusula “nosotros seremos transformados” en 1 Corintios 15:52, pero no del “rapto” tal cual enseñado por pentecostales, muchos evangélicos y otros religiosos, tema puesto bajo la lupa de intenso análisis en el Capítulo Diez de esta obra.

C.  Esta misma transformación figura en la visión de los “dos testigos”“Pero después de tres días y medio entró en ellos [los “dos testigos” que habían sido vencidos] el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies, y cayó gran temor sobre los que los vieron. Y oyeron una gran voz del cielo que les decía: Subid acá. Y subieron al cielo en una nube; y sus enemigos los vieron” (Apocalipsis 11:11-12). [Para el estudio sobre los “dos testigos”, ver la “Sección B, Parte 6, Escena 4”, del Capítulo Cuatro de este “Análisis”.]

 

Un ángel sobre nubes ilustra la participación de los ángeles de Dios en la segada de la tierra, según Apocalipsis 14.

D.  Además, esta transformación es presentada en Apocalipsis 14:14-16 como la primera siega de la tierra. "Miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda. Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura. Y el que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra, y la tierra fue segada."

1.  Efectivamente, se presentan dos siegas de la tierra en la visión de Apocalipsis 14:14-20. La primera se describe en los versículos del 14 al 16; la segunda, en los versículos del 17 al 20. A continuación, anotamos algunas diferencias entre las dos.

a)  El Ser que efectúa la primera siega viene sobre una “nube blanca”, teniendo “en la cabeza una corona de oro” (14:14). Este es el Cristo glorificado [Ver la “Partida 2” abajo]. Por el contrario, el que ejecuta la segunda siega es un ángel que sale “del templo que está en el cielo” (14:17).

b)  El “Hijo del Hombre” mete su hoz y siega “la mies de la tierra” (Apocalipsis 14:15). “La mies” se compone de cereales maduros. “Mies. (Del lat. messis). f. Cereal de cuya semilla se hace el pan. 2. Tiempo de la siega y cosecha de granos. 3. Muchedumbre de gentes convertidas a la fe cristiana, o prontas a su conversión. 4. Cantb. Conjunto de sembrados de un valle. U. m. en pl. 5. Sembrados.” (Microsoft® Encarta® 2007. © 1993-2006 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.) En cambio, el ángel “vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras (14:18). “Los racimos de… uvas… maduras” hacen contraste con “la mies de la tierra”, o sea, los cereales maduros.

c)  Mientras no se informa el destino de los seres humanos segados por Cristo, simbolizados por “la mies”, se nos revela, en los versículos 19 y 20, el fin trágico de aquellos representados por “las uvas”. Serán pisadas en “el gran lagar de la ira de Dios”. 

2.  Análisis de la primera siega de la tierra.

a)  Los atributos del Ser que realiza la primera siega lo identifican como el Cristo glorificado. Consideremos.

(1)  "He aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre." El ser "semejante al Hijo del Hombre" es, sin duda, Cristo mismo, pues él es quien viene en las nubes (Apocalipsis 1:7; 1 Tesalonicenses 4:17; Mateo 24:30; Hechos 1:9-11). “Semejante”, pues se trata de una visión que vio el apóstol Juan, y no del hecho mismo de la primera siega de la tierra a efectuarse hacia finales del futuro “poco de tiempo”.

(2)  "Que tenía en la cabeza una corona de oro." Cristo es rey del Reino espiritual de Dios (1 Corintios 15:25-28), teniendo “toda potestad… en el cielo y en la tierra” (Mateo 28:18) durante la Era Cristiana. “Rey” supone “corona”. En su rol de “Rey de reyes”, Cristo tiene “en su cabeza muchas diademas (Apocalipsis 19:12), o sea, coronas. Según la revelación del Primer Sello, a Cristo “…le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer” (Apocalipsis 6:2). Al analizar cuidadosamente el Primer Sello, en el Capítulo Tres de esta obra, comprobaremos que el jinete del “caballo blanco” es Jesucristo.

b)  Cristo tiene "en la mano una hoz aguda." Hoz. (Del lat. falx, falcis). f. Instrumento que sirve para segar mies y hierbas, compuesto de una hoja acerada, curva, con dientes muy agudos y cortantes o con filo por la parte cóncava, afianzada en un mango de madera.” (Biblioteca de Consulta Microsoft® Encarta® 2005. © 1993-2004 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.) En el contexto de esta profecía, la “hoz” simboliza la cosecha de las almas justas vivas en la tierra al ir llegando a su culminación el “poco de tiempo”, sinónimo de la transformación de los cristianos leales a Cristo en esa hora sumamente difícil.

c)  "Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz y siega; porque la hora de segar ha llegado. Y el que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra, y la tierra fue segada."

(1)  “…la hora de segar ha llegado.” Es decir, ha llegado la hora para transformar a los últimos cristianos fieles vivos en la tierra, duramente acosados por Satanás y sus naciones engañadas, las que están en el acto de rodear “el campamento de los santos y la ciudad amada” (Apocalipsis 20:7-9).

(2)  Un “ángel” lleva a Cristo el siguiente mensaje: “Mete tu hoz y siega; porque la hora de segar ha llegado.” ¿Por qué sale el ángel “del templo” de Dios en el cielo con este mensaje para el Cristo sentado sobre la nube? Razonamos que por la razón de que Cristo mismo no tenía conocimiento de “la hora” exacta programada por su Padre para estas acciones. “Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre” (Marcos 13:32). Así que, el Padre, habiendo fijado la hora, pero no divulgándosela a ser alguno, envía al ángel donde el Cristo sentado sobre “la nube” con esta información desconocida hasta aquel momento.

(3)  “…y la tierra fue segada.” Es decir, “la mies de la tierra” fue segada. No todos los habitantes de la “tierra en todo el mundo” sino los moradores de la tierra representados específicamente por “la mies”. Por las diferencias, ya traídas a luz en la “Partida D, 1” arriba, entre la primera siega y la segunda, concluimos que las dos siegas no constituyen un paralelismo. Se desprende de esta conclusión todavía otra, a saber, que “…la tierra fue segada” se refiere, retóricamente, a la transformación de los cristianos genuinos vivos en la tierra al llegar “la hora” para segar. Estos serán “transformados”“No todos dormiremos; pero todos seremos transformados” (1 Corintios 15:51), aclara el apóstol Pablo. Transformados, sin experimentar muerte física: tal es la bendición que recibirán las personas justas que aún se encuentran vivas en "el campamento de los santos y la ciudad amada", es decir, en la iglesia dondequiera que exista en la tierra, cuando llegue el día del fin.

(a)  Estos cristianos no levantan armas carnales para resistir a las naciones engañadas. No cuentan con recursos militares carnales. Su única esperanza descansa en el Señor, no tardando este en librarlos del enemigo, transformándolos y llevándoselos.

(b)  De nuevo, se nos enseña que las naciones engañadas no logran acabar totalmente con la iglesia durante el "poco de tiempo". Aunque trabada y fuertemente acosada, la iglesia sigue en la tierra durante referida época. Pero, el peligro para la iglesia se incrementa de forma alarmante durante los últimos días del período, desembocándose en la muerte violenta de algunos fieles y la cesación de la obra evangelística de la iglesia. Mueren los dos testigos de Dios, pero, “después de tres días y medio” ¡son resucitados! (Apocalipsis 11:7-11). Repentinamente, viene la liberación milagrosa para ellos cuando todos los justos vivos en aquella hora son transformados "en un momento, en un abrir y cerrar de ojos" (1 Corintios 15:51-52), siendo "arrebatados... en las nubes para recibir al Señor en el aire" (1 Tesalonicenses 4:17). Entonces, “gran temor” cae sobre los enemigos de Dios, los que presencian personalmente este suceso tremendamente asombroso (Apocalipsis 11:12), pero ya es demasiado tarde para ellos, pues se habrá acabado el tiempo de la gracia.

3.  Se estudia la segunda siega en la “Partida V, B, 4, b, 3” abajo. “…otro ángel, que tenía poder sobre el fuego” arroja su hoz en la tierra “y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras”, echando “las uvas en el gran lagar de la ira de Dios” (Apocalipsis 14:18-20). Tratándose, obviamente, la segunda siega de los seres humanos pecadores obstinados y desobedientes hasta el fin, la primera cosecha sería, lógicamente, la de las personas justas vivas en la tierra al aparecer Cristo, con sus “ejércitos celestiales”, en el cielo.

E.  Habiendo sido transformados, los cristianos fieles no experimentan en carne propia las grandes catástrofes que sobrevienen enseguida, luego de la primera siega, a los enemigos de Dios.

1.  Hasta dónde llegue nuestro conocimiento, ningún texto bíblico enseña que cristianos fieles tengan que permanecer en la tierra durante las últimas horas agónicas de la destrucción final del universo material.

2.  Pero, suponiendo que hubiese cristianos auténticos en la tierra durante esas penosas últimas horas agónicas, ¿sufrirían el impacto terrible del “gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás…”? ¿Y el del “enorme granizo como del peso de un talento…”? ¿También el de “relámpagos y voces y truenos” descomunales? En fin, ¿el de “las siete plagas postreras”? ¿Cómo evitarlo? ¿Tomaría Dios medidas extraordinarias milagrosas que los libraren de estas catástrofes profetizadas para el día del fin? ¿Tendrían que presenciar personalmente los fulminantes castigos divinos que caerán sobre las naciones engañadas durante aquellas últimas horas?

3.  A nuestro entender, los fieles del Señor serán librados de tan espantosas experiencias, siendo transformados antes de que ocurra el "gran terremoto" y los demás eventos profetizados, los que resultarán en la muerte violenta de los enemigos de Dios, como también en la subsiguiente desintegración total del planeta Tierra, al igual que la de todo el universo material. Apoyan esta tesis:

a)  La explicación, presentada anteriormente, de la primera siega de la tierra, según la que los cristianos son segados, o sea, transformados, antes de ser segados los pecadores.

b)  También, la profecía sobre la muerte, resurrección y ascensión de los “dos testigos”, pues estos son revividos y llevados al cielo antes de la destrucción terminante de sus enemigos en la tierra. (Ver no solo los comentarios hechos anteriormente al respecto, sino también la exposición más extensa sobre los “dos testigos” presentada en la última parte del Capítulo Cuatro de este “Análisis”.)

c)  Además, la profecía y los comentarios del Señor Jesucristo en Lucas 21:24-36. Prestemos atención a la secuencia de eventos proyectados en su profecía.

(1)  Profecía sobre Jerusalén y los tiempos de los gentiles“Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplen” (Lucas 21:24). ¿Fue hollada Jerusalén por los gentiles solo por unos pocos años durante la década de los sesenta del Siglo I de la Era Cristiana? Negativo. Históricamente, fue hollada durante siglos por el Imperio Romano, luego muchos siglos más por los musulmanes. Obviamente, esta profecía del Señor abarca largos siglos, y no unos pocos años. ¿Se cumplieron “los tiempos de los gentiles” y regresó Cristo personalmente por Segunda Vez en el año 70 d. C.? Negativo. Al contrario, comenzaron “los tiempos de los gentiles”, los que durarían largos siglos. Las palabras proféticas de Cristo sobre “los tiempos de los gentiles” nos enseñan que el Hijo de Dios contemplaba, en aquel momento, no solo la destrucción de Jerusalén y el templo judío en el Siglo I sino eventos y condiciones subsiguientes, incluso algunos relacionados con el fin del mundo entero y del tiempo mismo. Bien que Cristo “viniera”, o “se manifestara”, en el año 70 d. C., mediante los ejércitos romanos, lo cierto es que no vino personalmente, “en las nubes”, en aquel año. En su Segunda Venida, vendrá personalmente, “en las nubes”. ¿Cuándo? Una vez concluidos “los tiempos de los gentiles”, a finales del “poco de tiempo”, cuando “el misterio de Dios” está para consumarse (Apocalipsis 10:5-7).

(2)  Profecías para el “poco de tiempo”(Lucas 21:25-27). “Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas.”  El cuadro espantoso que describe el Señor es muy parecido al escenario que el Espíritu Santo descubre en Apocalipsis para el temible “poco de tiempo” (Apocalipsis 6:12-17; 16:12-21; 20:1-10). Opinamos que él estuviera contemplando referido “tiempo” al pronunciar las profecías citadas.

(3)  Más adelante en su discurso, el Señor aborda la posibilidad de “escapar de todas estas cosas que vendrán” (Lucas 21:36). “Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.”

(a)  En el Siglo I, los cristianos en Jerusalén y Judea, debidamente advertidos por las profecías de Cristo en Mateo 24:15-22, lograron huir de la gran tribulación que sobrevino a los judíos de aquel tiempo cuando los ejércitos romanos comenzaron a devastar a Galilea, Samaria y Judea, aumentando enormemente aquella tribulación las acciones criminales contra su propio pueblo ejecutadas por decenas de miles de zelotes judíos, idumeos y seguidores del rebelde Simón, según el historiador judío Flavio Josefo.

-“Flavio Josefo (n. 37-38 – Roma101) fue un historiador judío fariseo, descendiente de familia de sacerdotes. Su nombre originario era Yosef bar Mattityahu.” (Artículo Flavio Josefo. www.wikipedia.org)

(b)  Asimismo, cuando llegue el tiempo de las últimas horas agónicas para la tierra, los cristianos podrán “escapar de todas estas cosas que vendrán”. La similitud entre los dos eventos es significante, pero también se disciernen algunas diferencias. Por ejemplo, en Mateo 24:15-22, se enfoca una sola ciudad terrenal, a saber, la Jerusalén del Siglo I. En cambio, en Lucas 21:25-36, se contempla, pensamos, el futuro periodo del “poco de tiempo”, y todo el planeta Tierra. “Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra” (Lucas 21:35). Algunos comentaristas aplican esta proclamación de Cristo solo a Galilea, Judea y acaso Samaria, del Siglo I. Pero, no perdamos de vista la visión mucho más amplia del Señor dada a conocer al hablar él de “los tiempos de los gentiles”. “Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplen” (Lucas 21:24). Los gentiles habitan, efectivamente, “la faz de toda la tierra”, y dondequiera que habiten ellos, sus “tiempos” se están cumpliendo. Este hecho nos lleva a pensar que la expresión “la faz de toda la tierra” sea sinónima de otras expresiones parecidas, por ejemplo, “la tierra en todo el mundo” (Apocalipsis 16:14).

III.  La tercera categoría de eventos que apuntan hacia el fin del universo y del tiempo se compone de las catástrofes que impactan la naturaleza misma: un gran terremoto, cuyo sacudido sin precedente hace que las ciudades se desplomen; granizo muy pesado, relámpagos y truenos. El sol se pone oscuro y la luna como sangre.

 

Terremoto en México ilustra el enorme poder destructivo de este fenómeno. El terremoto profetizado para el fin del poco de tiempo será tan grande como jamás visto en la tierra, según Apocalipsis 1618.

Terremoto en México

 

  Un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estaddo sobre la tierra es el programado para fines del poco de tiempo.

Terremoto en Kobe, Japón

 

Un terremoto azotó a Guatemala en 2012, causando grandes estragos y decenas de muertes. El "terremoto tan grande" profetizado en Apocalipsis 16 hará que caigan las grandes ciudades de la tierra.

Terremoto en Guatemala

 

A.  "Un gran temblor de tierra, un terremoto tan grandecual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra" (Apocalipsis 16:18; 6:12; 11:19). Este "terremoto" que acontece al final del "poco de tiempo" es único en su categoría.

1.  Es "tan grande".

2.  Es "cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra".

3.  ¿Será literal este “gran terremoto cual no lo hubo jamás”? Indudablemente.

a)  Mediante la frase "cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra" se implica que hubiera terremotos anteriores a este último, comparándose este con aquellos. Lógicamente, tanto aquellos anteriores como este último pertenecen a la misma categoría. De otro modo, la comparación no tendría validez o significado. Por lo tanto, si los terremotos anteriores eran literales, también lo es este último. Si este último es figurado, también lo serían los anteriores.

b)  Si el terremoto de este pasaje no es literal sino simbólico, ¿qué cosa simbolizaría? ¿Acaso representaría grandes estremecimientos en los poderes políticos? Tal interpretación no concordaría con el cuadro de las condiciones políticas durante el tiempo del fin. Ya lo hemos estudiado: cuando el mundo se va acercando a sus últimos días, los poderes políticos no se encuentran batallándose los unos a los otros sino que están en paz. “Cuando digan: Paz y seguridad” (1 Tesalonicenses 5:3). Además, el destino final de las naciones engañadas no es el de ser meramente conmovidas o alteradas sino el de quedarse totalmente destruidas.

c)  De todos modos, ya lo hemos comprobado: el fin de toda cosa material y carnal será abrupto, literal y violento. Un "gran terremoto" literal encaja perfectamente en este escenario.

d)  Quizá nuestra mente resista aceptar que un terremoto literal de tal magnitud pudiera ocurrir. En tal caso, nos convendría considerar el fin trágico de la generación incrédula del tiempo antes del Diluvio, la que rehusaba creer que el agua pudiera subir y cubrir toda la tierra, hasta la montaña más alta de aquel tiempo (2 Pedro 3:3-7). Para Dios, ¡no hay nada imposible! Él ha dicho que este universo material pasará. ¿Cómo pasará? No, de cierto, como la neblina que se esfuma silenciosamente sino "con grande estruendo" (2 Pedro 3:10), explotando y ardiendo. Así que, no es de sorprenderse que un "gran terremoto" literal presagie la inminente destrucción del planeta mismo.

4.  Con el fin de apreciar el impacto de terremotos, consideremos unos datos relacionados con este tipo de fenómeno y los estragos espantosos causados por algunos temblores, maremotos y erupciones volcánicas.

a)  Datos.

(1)  Se registran en todo el globo terráqueo aproximadamente mil terremotos a diario.

(2)  Un temblor que registra "8" en la escala Richter puede sentirse a mil setecientos kilómetros de distancia.

(3)  Las ondas sísmicas tipo "P" viajan a seis kilómetros por segundo y las de tipo "S" a 1.3 kilómetros por segundo. Significa que la onda sísmica tipo "P" puede viajar 360 kilómetros en un minuto, o aproximadamente 21,600 kilómetros en una hora. En solo dos horas, o menos, tal onda sísmica podría afectar a todo el globo terráqueo.

(4)  Hay una "conexión directa entre terremotos y volcanes" (Enciclopedia Colliers, Tomo 6, Páginas 649-652).

b)  Ejemplos.

-Haití. 2010. El terremoto de Haití de 2010 fue registrado el 12 de enero de 2010 a las 16:53:09 hora local (21:53:09UTC) con epicentro a 15 km de Puerto Príncipe, la capital de Haití. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, el sismo habría tenido una magnitud de 7,0 grados y se habría generado a una profundidad de 10 kilómetros. Los efectos causados sobre este país, el más pobre de América Latina, han sido devastadores. Los cuerpos recuperados a 25 de enero superan los 150.000, calculándose que el número de muertos podría llegar a los 200.000. También habría producido más de 250.000 heridos y dejado sin hogar a un millón de personas. Se considera una de las catástrofes humanitarias más graves de la historia.” (Artículo Terremoto de Haití de 2010, www.wikipedia.org)

-Indonesia. 2004. El terremoto más fuerte jamás registrado en la escala Richter ocurrió el 26 de diciembre de año 2004, en el fondo del mar, cercano a la costa de Indonesia. Midió 9.3 puntos. El maremoto (tsunami) engendrado por este potente terremoto devastó a grandes áreas costaneras de Indonesia, Sri Lanka, India, Tailandia y otros países, dejando un saldo de sobre 200,000 muertos.

 

Terremoto y tsanami en el norte de Japón.
 

Fuerte terremoto en el mar al este de Japón causa un gran tsunami devastador.

Un gran terremoto y tsunami causan terrible destrucción en Japón, pero este desastre no se puede ni comparar con los efectos del 'terremoto tan grande' profetizado en Apocalipsis 16.

www.foxnews.com

11 de marzo de 2011. Terremoto de 9.0 y tsunami de casi ocho metros (veintitrés pies) causan increíble devastación en el norte de Japón.

 

-Japón. 11 de marzo de 2011. Un terremoto de 9.0 en la escala Richter cerca de la costa en el norte de Japón causó un tsunami de casi ocho metros (veintitrés pies), llegando tierra adentro hasta doce kilómetros (siete millas) en algunas áreas. Para esta fecha (15 de marzo de 2011) se estima el número de muertos en un mínimo de 10,000. Cientos de miles se han quedado sin hogar. Tres plantas nucleares utilizadas para generar electricidad han sido severamente averiadas. La infraestructura del área impactada ha sido prácticamente destruida.

-Haití. 2010. El terremoto de Haití de 2010 fue registrado el 12 de enero de 2010 a las 16:53:09 hora local (21:53:09 UTC) con epicentro a 15 km de Puerto Príncipe, la capital de Haití. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, el sismo habría tenido unamagnitud de 7,0 grados y se habría generado a una profundidad de 10 kilómetros. Los efectos causados sobre este país, el más pobre de América Latina, han sido devastadores. Los cuerpos recuperados a 25 de enero superan los 150.000, calculándose que el número de muertos podría llegar a los 200.000. También habría producido más de 250.000 heridos y dejado sin hogar a un millón de personas. Se considera una de las catástrofes humanitarias más graves de la historia.” (www.wikipedia.org/Artículo Terremoto de Haití de 2010).

-Indonesia. 2004. Uno de los terremotos más devastadores de tiempos modernos ocurrió el 26 de diciembre de año 2004, en el fondo del mar, cercano a la costa de Indonesia. Midió 9.3 puntos. El maremoto (tsunami) engendrado por este potente terremoto arrasó a grandes áreas costaneras de Indonesia, Sri Lanka, India, Tailandia y otros países, dejando un saldo de sobre 200,000 muertos.

-El terremoto más fuerte jamás registrado en la escala Richter se dio cerca de Cañete, Chile, el 22 de mayo de 1960. Marcó 9.5 en la escala (www.wikipedia.org. Artículo "Earthquakes").

 

Tremendo maremoto destruye una gran ciudad, ilustrando el impacto del 'terremoto tan grande' anunciado para finales del poco de tiempo, según Apocalipsis 16.

La siguiente información fue recopilada de la Enciclopedia Colliers, los libros de Británica World Data para los años 1992 y 1993, el Almanaque Gondal de 1974 y la Enciclopedia Groliers en CD-ROM de 1994. Se presentan muchos ejemplos con el propósito de comprobar que ha habido grandes terremotos en casi toda la tierra, desde tiempos remotos hasta el presente, y que los terremotos han destruido, parcial o completamente, muchas ciudades. Según Apocalipsis 16:19, caerán las ciudades de las naciones a consecuencia del último "gran temblor".

 

(1)  Antioquía, Siria. Año 526 d. C. Se cree que hubo 250,000 muertos.

(2)  Beirut, Jordania. Destruida en el 551 d. C.

(3)  Corinto, Grecia. Año 586 d. C. 40,000 víctimas.

(4)  China. Año 1038. 23,000 muertos en la provincia de Shansí.

(5)  China. Año 1290. En Chihli, 100,000 muertos.

(6)  Japón. Año 1293. En Kamakura, 30,000 muertos.

(7)  República Dominicana. Año 1554. Arrasadas las ciudades de La Vega y Santiago. 

(8)  China. Provincia de Shensí. Año 1556. Hubo 830,000 muertos.

(9)  León, Nicaragua. Año 1609. Destruida por el terremoto y la erupción simultánea del volcán Momotombo.

(10)  Lima, Perú. La ciudad fue casi totalmente destruida en el 1646 y de nuevo en el 1687.

(11)  Japón. Año 1703. Murieron 200,000.

(12)  India. 1737. Ciclón, seguido de un terremoto; destruida la ciudad de Calcuta. 300,000 muertos.

(13)  Persia. 7 de junio de 1755. En el norte del país, 40,000 muertos.

(14)  El terremoto acaecido en Lisboa, Portugal el día 1 de noviembre de 1775 (el "día de todos los santos"). Murió un veinte por ciento de la población. Veinte tres millones de kilómetros cuadradas fueron afectados.

(15)  Perú y Ecuador. Año 1797. En Cuzco y Quito, 41,000 muertos.

(16)  Caracas, Venezuela. Año 1812. Terremoto, seguido de incendios. Hubo 12,000 muertos.

(17)  San Salvador. Año 1854. La mayoría de los edificios se desplomaron. Año 1965 y de nuevo en el 1986. Miles de muertos. Diez mil en 1986.

(18)  Mendoza, Argentina. Año 1861. Murieron 10,000.

(19)  Ecuador y Perú. Año 1868. Murieron 70,000.

(20)  Venezuela y Colombia. Año 1875. Murieron 16,000.

(21)  Valparaíso, Chile. Año 1906. Terremoto e incendio. 1,500 víctimas.

(22)  Jamaica. Año 1907. Murieron 1,400.

(23)  Puerto Rico. Octubre de 1918. Terremoto y marejada. 116 muertos y grandes daños.

(24)  China. 16 de diciembre de 1920. Destruidas 10 ciudades en la provincia de Kansú. 180,000 muertos.

(25)  El terremoto que ocurrió en Tokio, Japón el día 1 de septiembre de 1923. Casi toda la ciudad fue destruida. Cien mil personas murieron. Hubo cambios de hasta 278 metros en el suelo del mar.

(26)  Chillán, Chile. Año 1939. Entre 30,000 y 40,000 muertos.

(27)  Perú. 31 de mayo de 1970. Devastada la región montañosa del norte. 66,794 muertos, 200,000 heridos, 400,000 sin hogar.

(28)  Managua, Nicaragua. Año 1931. Destruida y reconstruida. 1972. Más de 10,000 murieron. 200,000 sin hogar. El 50% de los establecimientos comerciales destruidos y el 70% de las viviendas.

(29)  El terremoto en Guatemala en el 1976. Se deslizaron las laderas de las montañas. Miles murieron.

(30)  Costa Rica y Panamá. Año 1992. Un terremoto de 7.4 en la escala Richter. Mucha destrucción. 82 muertos.

(31)  Rusia. 29 de abril de 1992. 17,000 viviendas destruidas. Una avalancha de fango y piedra sepultó el pueblo de Khakhieti.

(32)  India. 20 de octubre de 1992. Murieron 1,600.

(33)  Cairo, Egipto. Mueren 550 el 12 de octubre de 1993. 10,000 heridos. 5,000 viviendas destruidas.

(34)  Indonesia. 12 de diciembre de 1993. Más de 2,500 murieron.

(35)  El terremoto en Los Ángeles, California. Pocos murieron, pero hubo pérdidas billonarias.

(36)  El terremoto que azotó a Kobe, Japón, en el 1995. Hubo aproximadamente 5,000 muertos. Gran parte de la ciudad y el puerto fue destruida.

(37)  El volcán Vesubio en Italia. Destruyó la ciudad de Pompea el día 24 de agosto de 79 d. C. Dos mil murieron. La ciudad fue enterrada bajo 68 metros de ceniza (el equivalente a un edificio de 20 pisos).

(38)  El volcán Krakatoa, entre Java y Sumatra, literalmente explotó en el año 1883, arrojando ocho kilómetros cúbicos de material al espacio, parte del cual alcanzó una altura de 80 kilómetros. La explosión se pudo escuchar a una distancia de 5,500 kilómetros. Dos tercios de la isla de Krakatoa desaparecieron. El maremoto que se produjo alcanzó 40 metros (el equivalente a un edificio de 12 pisos) ocasionando la muerte de 36,000 personas. Tales explosiones volcánicas afectan la atmósfera por grandes distancias llenándola de humo y cenizas que oscurecen al sol y hacen bajar las temperaturas.

(39)  El volcán del Monte Peleé, Martinica, en el oriente del Caribe, explotó en 1902. De 30,000 personas que vivían en las cercanías del volcán y en la ciudad en la costa, ¡todas murieron menos un solo prisionero que se encontró en una celda subterránea! El calor de las cenizas y de la lava era tan intenso que hizo hervir las aguas de la bahía. Los barcos se volcaron o se quemaron.

(40)  El volcán Mauna Loa en Hawai es uno de los más activos del mundo. En términos de masa cúbica, es la montaña más grande del mundo. Mide 4,550 metros de alto; tiene 125 kilómetros de largo y 95 de ancho. ¡Es más grande que toda la isla de Puerto Rico!

(41)  "Científicos alemanes y franceses... descubrieron una región volcánica en el suelo submarino del Pacífico Sur, a 2,000 kilómetros de las costas chilenas. La expedición... informó del descubrimiento de 37 volcanes cuyas cimas se encuentran entre los 100 y los  600 metros de profundidad, calculándose su altura en el mayor de los casos en los 4,000 metros" (El Diario, Puerto Rico, 11 de mayo del 1995, Pág. 26).

(42)  Filipinas. El volcán Pinatubo echó humo negro y espeso a una altura de 14,900 metros. Las cenizas cubrieron centenares de kilómetros. Casi 800 murieron y centenares de miles se quedaron sin hogar.  

 

Terremoto en México en 1985.

Terremoto en Ciudad de México, 1985. www.objectlessons.org.uk

 

5.  Los daños devastadores que produce el "gran temblor""La gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron" (Apocalipsis 16:19).

a)  Imaginemos el daño que cause un terremoto global de 12 puntos en la escala Richter. El terremoto más fuerte registrado midió solo 9.3 en esta escala. Conforme a las gradaciones de la escala Richter, un terremoto de 12 puntos sería treinta y cinco veces más potente. Un terremoto de 15 puntos sería sesenta y cinco veces más potente. El "gran temblor" del fin será un "terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás". Se proyecta devastación global.

b)  La "gran ciudad" quizá sea una referencia a Roma misma, la "reina" de las ciudades corruptas de la tierra por ser la sede del cristianismo apóstata. "Dividida en tres partes" significa su destrucción total.

c)  El "gran temblor" resulta en la destrucción tanto de la "gran ciudad" como de las demás ciudades de las naciones. ¿Por qué el énfasis sobre "las ciudades"? Reflexionando, discernimos algunas razones.

 (1)  Porque cuando ocurre un gran terremoto, "las ciudades" son las obras del hombre que más daño sufren. Se desploman los rascacielos, edificios comerciales, condominios, hospitales, casas, puentes y autopistas elevadas. Estallan grandes incendios. Los maremotos devastan las ciudades costaneras.

(2)  Porque las ciudades, levantadas y promovidas con mucho orgullo humano, siempre son el foco de toda maldad y de la oposición a Dios. Son como poderosos imanes que halan hacia sus adentros las masas inmorales y depravadas, los elementos mafiosos y las personas, los grupos y las organizaciones liberales que promueven el humanismo, el hedonismo, el materialismo, el escepticismo y el ateísmo. En términos generales, estas condiciones han distinguido a las ciudades desde Babel, Sodoma, Gomorra, Babilonia, Atenas y Roma hasta Nueva York, Tokio, Ciudad de México, Las Vegas, Macao, Los Ángeles, Miami, Moscú, Londres, París, Caracas, Buenos Aires, Sao Paulo, Hong Kong y San Juan. Entonces, ¡cuánto más sobresaldrán estas mismas condiciones en las ciudades durante el "poco de tiempo" cuando la maldad estará en pleno apogeo! “Muchas ciudades son notorias por sus problemas: sobrepoblación, crimen, arrabales y congestión” (Illustrated World Atlas de Reader’s Digest, Páginas 44-45)El orgullo de todas las personas materialistas e inmorales que moran en la "gran ciudad" "las ciudades de las naciones" se convertirá en espanto y terror cuando la tierra comience a temblar violentamente, las calles se agrieten y los edificios tambaleen, desplomándose al sentirse las primeras ondas sísmicas del "gran terremoto". Impactadas por el "gran temblor" las ciudades de la tierra serán reducidas a escombros ardientes.

(3)  Los romanos decían: “Las ciudades son dioses”. En el siguiente extracto, la ciudad aludida es Cartago, en la provincia de África, del Imperio Romano, y el tiempo es el Siglo IV de la Era Cristiana. “La ciudad se veía chabacana y chillona, siendo su belleza pintada solo una máscara para todo lo que se escondía en toda sombra. De repente, todo en derredor suyo hacía que Trávis se sintiera enfermo: la ciudad con su barniz de encanto escabroso que encubría un pozo muro de maldad y dolor y deseos malos. Trávis tenía que luchar consigo mismo para que el poder de la ciudad no lo conquistara, para mantenerse independiente, para conservar su individualidad. Pero, a la verdad, sentía que la ciudad comenzara a meterse para sus adentros, entretejiéndose con los cordones de su propio espíritu, y sabía que, al permanecer, él también caería presa, cautivado por su cántico incesante de sirena. Los romanos tenían razón al decir: De cierto, las ciudades son dioses.” (Del libro To the Ends of the Earth –Hasta los puntos más distantes de la tierra. Por T. Davis Bunn. Thomas Nelson Publishers. Nashville. USA 1996.) De cierto, las grandes ciudades de actualidad son “dioses”, o más bien, “diosas hechizantes” para multitudes de personas del tiempo presente.

(4)  Datos relacionados con ciudades. “Para el año 1900 d. C., el 14 % de la población global vivía en ciudades. Durante el Siglo XX, se escaló la tasa de urbanización; en el 2000, alrededor del 47 % de la población mundial –más o menos 2.8 billones (2.8 mil millones) de personas- vivía en áreas urbanas. Para el año 2030, más de la mitad de la población del mundo estará viviendo en ciudades. Las cinco más grandes son: Tokio, Ciudad de México, Sao Paulo, New York City y Mumbai (Bombay)” (Illustrated World Atlas, de Reader’s Digest, Páginas 44-45).

d)  A consecuencia de este "gran temblor", ¿morirán grandes números de los que se oponen a Dios? Sin duda alguna, ¡morirán quizá millones y millones! ¡Sin Dios en su corazón! ¡Sin esperanza!

6.  Fenómenos relacionados con el "gran temblor de tierra". Ya que existe una relación comprobada entre la erupción de volcanes y los temblores, pensamos que algunos de los fenómenos señalados a continuación posiblemente los cause la erupción de volcanes durante el día del fin.

 
Múltiples rayos -relámpagos- sobre una ciudad ilustran la profecía apocalíptica que proyecta fenómenos descomunales de la naturaleza para finales del poco de tiempo que precede la Segunda Venida de Cristo.
 

a)  "Relámpagos"(Apocalipsis 11:19; 16:18). Visualizamos los cielos llenos de largos, grandes y entrelazados relámpagos, los que descargan poderosísimas corrientes de electricidad, quizá matando a no pocos de los humanos malvados que se levantan contra Dios.

b)  "Truenos"(Apocalipsis 11:19; 16:18). Truenos descomunales, como jamás escuchados. Que rompen los tímpanos. Que agrietan y hacen caer las viviendas y los edificios. Que hacen temblar y desplomarse las montañas. Que llenan de terror.

c)  "Un enorme granizo como del peso de un talento" (Apocalipsis 16:21; 11:19).

(1)  Un "talento": 49,200 gramos. El talento "ático" equivalía aproximadamente a 22 kilogramos (48.8 libras); el talento "judío", a 45 kilogramos (99.2 libras) (Comentario sobre Apocalipsis, Albert Barnes, Página 379).

(2)  Se trata de bolas gruesas de aproximadamente 50 centímetros, compuestas de hielo, y muy probablemente, de las cenizas arrojadas al espacio por los volcanes, como también por los incendios voraces causados por el "gran terremoto".

(3)  Este "enorme granizo", tal cual bolas de destrucción y muerte arrojadas desde el cielo, bombardea la tierra, destruyendo cosechas y viviendas, también matando seres humanos.

(4)  La reacción de los impíos rebeldes a esta terrible granizada: "Y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande" (Apocalipsis 16:21)

(a)  ¿Cómo suelen reaccionar las personas incrédulas, mundanas y materialistas al azotar desastres naturales tales como inundaciones, tornados, huracanes, tormentas eléctricas o terremotos? Mientras algunas se amedrentan, ¡otros blasfeman! Maldicen a Dios por los daños, las muertes, los heridos, las pérdidas materiales y los contratiempos. Pocos reflexionan sobre el significado de tales eventos para el hombre en la tierra, se recapacitan o se humillan. Deberían hacer un alto en su carrera terrenal, meditando sobre cuán frágil es la vida del ser humano en este planeta, pero, lastimosamente, la mayoría se vuelve todavía más obstinada y dura de corazón.

(b)  Es de esperarse que asimismo reaccionen los impíos rebeldes a la "plaga" del granizo que caerá sobre ellos durante el tiempo del fin.

d)  "El sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre" (Apocalipsis 6:12).

(1)  Por la gran cantidad de humo que sube de los enormes incendios voraces causados en toda la tierra por el "gran temblor".

(2)  Por la gran cantidad de humo y de ceniza arrojada al espacio por los volcanes que explotan con furia increíble.

(3)  Estos fenómenos hacen que el sol se opaque y que la luna adquiera el color de "sangre".

IV.  Una señal (manifestación, evento) celestial que antecede el fin del universo y del tiempo. "Y hubo...voces"(Apocalipsis 16:18; 11:19). Estas "voces" se hacen oír tanto en la tierra como en el cielo.

A.  Otros textos bíblicos que aluden a estas "voces" son los siguientes:

1.  "Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo" (1 Tesalonicenses 4:16).

2.  "Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos" (Mateo 24:31).

3.  "Y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo"(Apocalipsis 11:15).

B.  Estas "voces" proclaman:

1.  El fin de los reinos del mundo (Apocalipsis 11:15; Apocalipsis 19:17-18).

2.  El triunfo de Dios sobre el mal (Apocalipsis 11:17-18).

3.  La siega de la iglesia y de la tierra (Apocalipsis 14:14-20).

4.  Que ha venido el tiempo de juzgar a los muertos, de dar el galardón a los justos y de destruir a los que destruyen la tierra (Apocalipsis 11:18).

5.  "Hecho está"(Apocalipsis 16:17), claramente señalando el fin. 

'De Dios descendió fuego del cielo, y los consumió' se dice en Apocalipsis 20:9 referente a los enemigos de Dios que pelean contra él en Armagedón.

V.  Evento que ocurre justamente antes del fin del universo y del tiempolos enemigos de Dios se llenan de espanto y pavor, desbandándose en huída desesperada. Al vivir en carne propia estos acontecimientos sobremanera horríficos, "los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie"? (Apocalipsis 6:15-17).

A.  Una lista parecida de personas aparece en Apocalipsis 19:18, nuevamente destacándose el paralelismo de estos textos. Las personas señaladas representan los distintos rangos sociales, militares, políticos, etcétera de la raza humana. Quiere decir que durante el "poco de tiempo" Satanás logra engañar no solo a los poderosos sino a personas de toda condición social y económica.

B.  Este texto nos pinta un cuadro de naciones engañadas que huyen de la presencia de Dios, intentando esconderse. ¿Contradice esta profecía los pasajes que presentan a las naciones engañadas como osadamente reunidas para guerrear contra Dios? Negativo. Al escudriñar cuidadosamente la secuencia de acontecimientos indicada por estos pasajes bíblicos, desaparece cualquier aparente contradicción. Consideremos:

1.  Primero, las naciones son engañadas por Satanás, acordando, durante el transcurso del “poco de tiempo”, resistir a Dios y su Reino espiritual.

2.  Entonces, llevadas por su fanatismo diabólico llega la hora cuando rodean “el campamento de los santos”, dando muerte a algunos cristianos.

3.  De pronto, interviene Cristo, transformando a los cristianos y llamándolos a “gran voz”“Subid acá”.

4.  Enseguida, Cristo actúa a través de la misma naturaleza del planeta Tierra (el "terremoto tan grande", relámpagos, truenos, enorme granizo, ponerse negro el sol y cambiar de color la luna) para traer sobre las gentes engañadas, desde el más poderoso hasta el más humilde, castigos severos. A consecuencia de estos castigos mueren algunos, tal vez gran número, de los enemigos de Dios (Apocalipsis 11:13). Quedan con vida en la tierra, pero solo por muy corto tiempo, dos distintos grupos de enemigos, a saber:

a)  El primero grupo: los que blasfeman (Apocalipsis 16:21).

(1)  Entre estos blasfemadores figuran, seguramente, “la bestia… y… el falso profeta” (Apocalipsis 19:20). Esta “bestia” simboliza el poder secular-político engañado por Satanás que se pone al mando durante el “poco de tiempo”. En los Capítulos Seis y Siete de este “Análisis”, se traen muchas evidencias que sostienen esta conclusión. El “falso profeta” simboliza toda iglesia o religión falsa y engañosa.

(2)  Al contemplar el lienzo de Armagedón pintado en Apocalipsis 19:11-21, vemos a la bestia y al falso profeta personificados en los líderes máximos de las naciones y religiones engañadas. Blasfemando estos líderes al Cristo que acaba de traer sobre ellos castigos tan terribles, endurecidos e impenitentes, son apresados por las fuerzas celestiales de Dios y “lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre” (Apocalipsis 19:20). Derecho no se les concede de presentarse en la corte celestial. ¡Van directo para el infierno! Acto seguido, el mismo “diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde” ya “estaban la bestia y el falso profeta” (Apocalipsis 20:10).

b)  El segundo grupo: “los demás” (Apocalipsis 19:21; 11:13 y 6:15-17).

(1)  Entre “los demás” se encuentran los que “se aterrorizaron, y dieron gloria al Dios del cielo” (Apocalipsis 11:13). Algunos de estos se esconden en las cuevas y entre las peñas de los montes (Apocalipsis 6:15-17). Con ojos sobresalidos por los fenómenos descomunales que están presenciando, ven al "Cordero de Dios" manifestar su autoridad y poder de manera fulminante y, de repente, comprenden con asombrosa consternación y espanto que "el gran día de su ira ha llegado" y que nadie "podrá sostenerse en pie" (Apocalipsis 6:17). Al fin, reconocen y confiesan que Dios es Dios, pero ¿basta su “confesión de última hora” para librarles del lago de fuego? Solo Dios sabe. "Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios" (Romanos 14:11). Tarde o temprano, bien sea en esta vida o más allá de la muerte del cuerpo físico, esta palabra profética del Señor tiene su inevitable cumplimiento en todos y cada uno de los seres humanos.

(a)  Estas escenas armonizan perfectamente con Apocalipsis 1:7. "Todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él." "…los que le traspasaron", o sea, los incrédulos, juntamente con todos los pecadores de toda la tierra, ya que todos estos, al no arrepentirse de su incredulidad, supersticiones, creencias erróneas, palabras y actos impíos, efectivamente, consienten a la crucifixión, pese a que lo nieguen. Aplicando Apocalipsis 1:7 al tiempo del fin, "todos los linajes de la tierra harán lamentación por él" paralela "los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre” quienes lamentan, diciendo:“escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?"

(b)  Armonizan también con Mateo 24:30. "Entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria." Lamentarán, se humillarán y confesarán a Dios, pero ¡ya es demasiado tarde! No pueden escapar de la ira de Dios, la que se hace manifestar en "justa retribución" (2 Tesalonicenses 1:5-10).

(2)  ¿Qué desenlace experimentan el grupo “los demás”? ¿Se escapan con sus vidas? ¡De modo alguno! "Los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos" (Apocalipsis 19:21).

(a)  "Fueron muertos" significa que estos pecadores no serán transformados sino que verán muerte, la muerte física, una muerte violenta ocasionada por la intervención directa del jinete del caballo blanco.

(b)  "La espada que salía de la boca del que montaba el caballo" representa el medio, o los medios, que Cristo utilice para hacer morir físicamente a los sobrevivientes de los desastres catastróficos del día del fin. Quizá simbolice el poder mismo de la "palabra" del Señor, ya que al solo pronunciar él las palabras de la "sentencia", los pecadores vivos en el día del fin caerían muertos, talados en el instante por la misma "palabra" divina, la que es poderosa no solo para crear y sostener sino también para destruir. Al fin y al cabo, todo lo que existe fue creado por el poder de la "palabra" de Dios ("Sea la luz, y fue la luz."), toda la creación es sustentada de día en día "con la palabra de su poder" (Hebreos 1:3) y todo lo temporal será sacudido y destruido al escucharse las palabras de "la voz" que conmoverá toda cosa movible (Hebreos 12:26-28).

(3)  La muerte violenta de los últimos pecadores con vida en la tierra también es enseñada en Apocalipsis 14:17-20."Salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo también una hoz aguda. Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que tenía la hoz aguda, diciendo: Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras. El ángel arrojó su hoz en la tierra y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios.” Esta es la segunda siega de la tierra. La primera siega la estudiamos ya en la “Partida II, D” arriba. Analicemos esta segunda siega.

(a)  "Salió otro ángel...teniendo también una hoz aguda" (Apocalipsis 14:17). Antes de aparecer este ángel, Cristo viene sentado sobre una "nube blanca". Recibiendo la orden de meter su hoz, lo hace, segando a la iglesia y transformando a los cristianos fieles (Apocalipsis 14:14-16). Después, sale el segundo ángel con otra hoz (Apocalipsis 14:17), la cual se utiliza para segar a los pecadores aún vivos en la tierra en el día del fin.

(b)  "Salió... otro ángel, que tenía poder sobre el fuego." "El fuego" es el elemento utilizado para el castigo de los enemigos de Dios y su mención en conexión con la segunda hoz confirma que se trata precisamente del acto de segar a los impíos de la tierra.

(c)  “…llamó a gran voz..." La "gran voz" de este ángel es una de "las voces" (Apocalipsis 16:18; 11:19) que se escuchan en el cielo y en la tierra cuando el fin está llegando a su momento culminante.

(d)  "Vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras." O sea, la copa de maldad está rebosando. Ya no hay remedio, y cuando ya no hay remedio, ¡Dios destruye!  "Más ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio" (2 Crónicas 36:16). "Los racimos de la tierra" es una metáfora para todos los grupos de seres humanos corruptos y rebeldes de la tierra.

(e)  "El ángel arrojó su hoz en la tierra y vendimió la viña de la tierra." En este contexto "arrojar" implica un acto violento de gran ira. La misma idea de "muerte violenta" para los impíos no arrepentidos se proyecta claramente en otras frases tales como "fueron muertos con la espada" (Apocalipsis 19:21) y "descendió fuego del cielo, y los consumió" (Apocalipsis 20:19). Obviamente, no se trata de la muerte espiritual sino de la muerte física violenta.

(f)  "Echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios y fue pisado el lagar fuera de la ciudad." “Las uvas” son los pecadores vivos en la tierra al regresar Cristo. ¿Qué cosa es "el gran lagar""En el lagar las uvas se pisaban. Las uvas se colocaban en el lagar, que era un receptáculo del que salía un tubo que llevaba el jugo de las uvas aplastadas a un receptáculo de al lado" (Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado, Página 656)“El gran lagar” es, pues, lenguaje figurativo. Más sin embargo, la “ira de Dios” es real, como también lo es el castigo corporal que recibirán los impíos vivos en la tierra al manifestarse el Señor con sus ejércitos celestiales.

-Puede que “el gran lagar” simbolice la tierra misma, ya estremecida en todos sus contornos y cuarteada de un lado a otro por el “gran terremoto cual no hubo jamás”, convulsionada y entrando precipitadamente en su etapa agónica final. Sobre su superficie contorsionada mueren los impíos y sale su “sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios”. Esta escena escalofriante es semejante a la de “la gran cena de Dios” donde “todas las aves que vuelan en medio del cielo” se congregan para consumir “carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes,” pues “fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo” (Apocalipsis 19:17-21).

(g)  "…fuera de la ciudad." "La ciudad" es la “ciudad amada” (Apocalipsis 20:9), o sea, la iglesia. “…fuera de la ciudad”, es decir, en un lugar tenido ya por inmundo y condenado. Se infiere que el acto de pisar Dios "el lagar” de su ira no lo presenciarán cristianos vivos en la tierra.

(4)  "De Dios descendió fuego del cielo, y los consumió" (Apocalipsis 20:9). Esta expresión también enseña la muerte violenta de los últimos sobrevivientes de las naciones engañadas. ¡Serán consumidos por el fuego divino!

VI.  Los últimos eventos. "El cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar" (Apocalipsis 6:14). "…y toda isla se huyó, y los montes no fueron hallados" (Apocalipsis 16:20). "Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos" (Apocalipsis 20:11).

A.  La total destrucción del universo material es profetizada en estos textos.

B.  Al acontecer este evento, "el tiempo no” será “más" (Apocalipsis 10:6).

(En adición a estos textos y eventos, se encuentran otros relacionados con el "poco de tiempo". Los abordaremos en el transcurso de estos estudios sobre el libro de Apocalipsis.)   

Resumen de lo estudiado mediante las siguientes imágenes

Las últimas horas agónicas de la tierra

Un terremoto tan grande cual no lo hubo jamás. Enorme granizo del peso de un talento. Las ciudades se caen. El sol se vuelve como tela de cilicio, y la luna como sangre.

"Después de la Séptima Trompeta, ¡el tiempo no será más!

Estado del planeta Tierra en el tiempo de la Séptima Trompeta. Después de la Séptima Trompeta, "...huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos" (Apocalipsis 20:11). El inicio de la eternidad para los salvos en Cristo. "Tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos" (2 Corintios 5:1. Una "herencia incorruptible, reservada en los cielos"  (1 Pedro 1:4). Se citan otros textos relevantes en esta Gráfica. Una bella pintura representa el "cielo nuevo y una nueva tierra", hogar eterno de los redimidos glorificados. "Porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más" (Apocalipsis 21:1).

 


Estimado lector, ¿se encuentra usted debidamente preparado para el desenlace que Dios ha programado para el universo material y la raza humana?

 

Examen 1 sobre el Capítulo Dos

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